Consejos para combatir el síndrome de la clase turista

Cuando vamos de vacaciones a otro país nos enfrentamos a viajes muy largos que pueden tener consecuencias negativas sobre nuestra salud. Es por eso que debes de seguir unos consejos para combatir el síndrome de la clase turista.

Por lo general, los más pudientes viajan en la parte delantera del avión y lo hacen a cuerpo de rey, mientras que los más modestos se conforman con espacios más pequeños en los que apenas pueden mover las piernas. El síndrome de la clase turista es una trombosis de las venas profundas de las piernas que tiene lugar sobre todo a raíz de viajes de más de dos horas. Afecta a un porcentaje muy pequeño de la población.

Síntomas del síndrome de la clase turista

Los síntomas son un dolor de las piernas y sensación de pesadez. No hay que preocuparse si notamos un poco hinchadas nuestras piernas, ya que es algo común en los viajes de avión, ya que la presión barométrica provoca que se hinchen los músculos.

Las personas más propensas a sufrir el síndrome de la clase turista durante sus vacaciones son aquellas que tienen problemas de circulación y lesiones venosas. Cualquiera, independientemente de la edad, puede ser víctima de una de estas trombosis. Por eso en los viajes largos, sobre todo a otros continentes, se recomienda dar ligeros paseos por el avión cada cierto tiempo. Otras opciones para prevenirlo es tomar una aspirina antes de montarse en el avión o utilizar unas medias de compresión hasta la rodilla o la ingle.

Algunos especialistas consideran que este síndrome no es exclusivo de los viajeros de avión, ya que también es común, aunque en menor medida, de aquellos que viajen en coche o autobús. Por lo general cuando uno viaja en estos dos últimos medios suele realizar más paradas y el espacio para estirar las piernas es más amplio.

Disfruta de tu vuelo y trata de relajarte cuando llegues a tu destino eso te ayudará a combatir este síndrome.

Deja una respuesta

Cerrar menú